Save Money to Invest
🌱 Principiantes

¿Qué es el interés compuesto y cómo funciona?

El interés compuesto es el interés que generan no solo tu capital inicial, sino también los intereses que ya has acumulado. Cada periodo, los rendimientos se suman al capital y pasan a generar sus propios rendimientos: el dinero crece sobre una base cada vez mayor. Es lo contrario del interés simple, donde solo el capital inicial genera intereses y la ganancia de cada periodo es siempre la misma. A corto plazo la diferencia entre ambos es pequeña; a 20 o 30 años es enorme. Por eso se dice que el interés compuesto premia sobre todo al tiempo, no al importe. En este artículo verás la fórmula, un ejemplo en euros y una regla mental para estimar cuánto tarda tu dinero en duplicarse.

Interés simple e interés compuesto: la diferencia

Imagina 1.000 euros al 5% anual. Con interés simple ganas 50 euros cada año, siempre sobre los 1.000 iniciales: en 10 años habrás sumado 500 euros. Con interés compuesto, el primer año ganas 50 euros, pero el segundo el 5% se calcula sobre 1.050 euros, así que ganas 52,50, y así sucesivamente. La ganancia de cada año es un poco mayor que la del anterior.

Ese pequeño extra anual parece irrelevante, pero se acumula y se retroalimenta. Cuanto más largo es el horizonte, mayor es la parte de tu patrimonio final que procede de intereses sobre intereses y no de tus aportaciones. En plazos muy largos, esa parte puede superar a todo lo que tú has puesto.

La fórmula y un ejemplo en euros

La fórmula del capital final con interés compuesto es: Capital final = Capital inicial x (1 + i) elevado a n, donde i es el tipo de interés por periodo expresado en tanto por uno y n es el número de periodos. Por ejemplo, 10.000 euros a un 3% anual durante 20 años: 10.000 x (1,03) elevado a 20, que son aproximadamente 18.061 euros. Has ganado unos 8.061 euros sin aportar nada más.

Si además haces aportaciones periódicas, el efecto se multiplica: cada ingreso nuevo empieza a componer desde el día en que entra. Una aportación mensual constante y sostenida durante décadas suele pesar más en el resultado final que el importe con el que empezaste. La clave es la regularidad y no interrumpir el proceso retirando el dinero.

El tiempo y la frecuencia de capitalización

La frecuencia de capitalización es cada cuánto los intereses se suman al capital. A igualdad de tipo nominal, un producto que capitaliza mensualmente rinde algo más que uno que capitaliza una vez al año, porque los intereses empiezan a generar intereses antes. La TAE recoge ese efecto, y por eso es el dato que permite comparar productos con frecuencias distintas.

Aun así, el factor que más mueve el resultado no es la frecuencia, sino los años. Empezar diez años antes, aunque sea con importes modestos, tiene más impacto que doblar la aportación empezando tarde. El coste de posponerlo es difícil de recuperar después.

La regla del 72

La regla del 72 es un atajo mental: divide 72 entre el tipo de interés anual expresado en porcentaje y obtienes, de forma aproximada, los años que tarda el dinero en duplicarse. Al 3% anual, 72 dividido entre 3 son 24 años. Al 6%, unos 12 años. Al 9%, unos 8 años.

No es exacta (funciona mejor para tipos de entre el 4% y el 10%), pero sirve para hacerte una idea rápida sin calculadora. También funciona a la inversa: si quieres duplicar tu dinero en 10 años, necesitas un rendimiento medio de algo más del 7% anual. Y recuerda que la inflación hace lo mismo en contra: con una inflación del 3%, los precios se duplican en unos 24 años y el dinero parado pierde la mitad de su poder de compra.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre interés simple e interés compuesto?
El interés simple se calcula siempre sobre el capital inicial, así que ganas lo mismo cada periodo. El interés compuesto se calcula sobre el capital más los intereses ya acumulados, así que la ganancia de cada periodo crece con el tiempo.
¿Qué tipo de interés uso para hacer una proyección?
El tipo real de tu producto concreto, no un promedio genérico. Un depósito, un fondo monetario y un fondo de bolsa tienen rentabilidades y riesgos muy distintos. No mezcles la rentabilidad histórica de la bolsa con la seguridad de un depósito en la misma proyección.
¿La regla del 72 sirve también para la inflación?
Sí, en sentido inverso: divide 72 entre la tasa de inflación anual y obtienes los años que tardan los precios en duplicarse, es decir, los años en que tu dinero parado pierde la mitad de su poder de compra.
¿El interés compuesto funciona igual con aportaciones mensuales?
El efecto es todavía más fuerte: cada aportación mensual empieza a generar sus propios intereses compuestos desde el momento en que la ingresas. Aportar de forma constante, aunque sea poco cada mes, acelera mucho el crecimiento a largo plazo.

Contenido informativo, no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal. Verifica importes, límites y condiciones vigentes directamente en las fuentes oficiales (Seguridad Social, Banco de España, Agencia Tributaria, Fondo de Garantía de Depósitos) antes de tomar una decisión.

Artículos Relacionados